vendredi 5 mars 2010

“En el cielo te leen poesía, en el infierno te la explican “


(foto: M. Colangelo)
Este mes de marzo, algo realmente lindo: Michèle Petit me autorizó a publicar esta experiencia genial de Mirta Colangelo en Bahìa Blanca, Argentina.
por
Michèle Petit
(Extracto de la ponencia impartida en el 3er encuentro de Promotores de Lectura, Feria Internacional del Libro de Guadalajara, 2005. Esta experiencia fue retomada en el libro de Michèle Petit El Arte de la Lectura en tiempos de crisis, Barcelona/México, Ed. Océano Travesía, col. Agora, 2009, 308 pp, traducido del francés por Diana Luz Sánchez).

Antes de elaborar sus propios libros, los niños de los que les voy a hablar ahora han hojeado cantidad de textos, cantidad de imágenes. Y han observado mucho el mundo que los rodea. Esta última escena se desarrolla en el Museo de Arte Contemporáneo de Bahía Blanca, en Argentina. Estos niños presentan al público libros artesanales que hicieron. Es Mirta Colangelo quien la cuenta : « Los chicos leyeron textos, pasamos un CD con imágenes de los libros, ya que como cada uno es único creí oportuno que se pudieran conocer por lo menos unas cien, - están fantásticas -  escuchamos música de cámara y repartimos plumas de loros y de palomas como souvenirs. Las habíamos juntado con los niños en un parque el domingo anterior. ¿Sabías que las cambian en otoño y se pueden encontrar debajo de los eucaliptos donde suelen dormir? (…)
Vendimos casi todos los libros terminados, que fueron unos sesenta, y ya los chicos trabajadores cobraron un dinerito proporcional a lo trabajado. Compramos más papel y muchas tintas chinas de colores. Estamos muy contentos. »
Yo también estuve muy contenta cuando recibí esta carta. Porque no sabía que los loros que duermen en las ramas de los eucaliptos “otoñan” en plumas que caen e iluminan el suelo. Porque gracias a unas palabras, ella me llevaba a un espacio de sueños. Porque daba testimonio de una relación feliz y creativa con los libros, por parte de niños que, sin embargo, estaban inicialmente muy lejos de ella, como verán. Y fui muy feliz cuando recibí unos libros de los que habían hecho, cuya calidad —tanto la de los textos como la de las imágenes— me maravilló. Efectivamente, «cada ejemplar es único y no se repite, como la vida », como dice Mirta, quien anima un taller literario en el Patronato de la infancia en donde estos niños son llevados cuando los Tribunales de menores lo deciden. Vienen de familias pobres, numerosas, rotas. Una centena de ellos viven en el hogar, unos sesenta vuelven a sus casas por la noche.
Cuando Mirta comenzó a trabajar ahí, leían y escribían con dificultad, y no encontraban en ello ningún placer. Incapaces de mantener su atención, hablaban todos al mismo tiempo. Para ella, leer suponía de entrada comenzar a recoger indicios para llegar a construir un sentido. Es esta construcción de sentido lo que ella se dedicó a suscitar, por múltiples vías, en pequeños grupos de niños y niñas, de siete a catorce años. La cito:
« Darle vía libre al deseo. Y que el deseo crecería con lecturas estimulantes que nos llevaran inicialmente a leer el mundo y sus criaturas, indagando y dando lugar a las propias lecturas que ellos ya habían hecho y no habían verbalizado antes. Me importaba desnudar, sacar a la luz lo que hasta ese momento había permanecido oculto (…)
A través de una selección cuidadosa de textos breves la lectura de la letra se fue tramando con las otras lecturas(…) Muchos mitos, sus tensiones y pulsiones. Mucha poesía (…)
Y comenzamos a aprender coplas y pequeños poemas que nos decíamos unos a otros en distintos tonos. Un disfrute de la palabra sonando, celebrada.
La incorporación de la oralidad (…) : paladear las palabras que empezaron a cantar en el adentro como campanas o como viento.
 Y salimos al jardín del Patronato para seguir haciendo otras lecturas. Lecturas de lenguajes no verbales. El del tilo que se lee con los ojos en otoño y con la nariz en primavera. El de las violetas que nos regalan en invierno ramitos para todos. O el de los barcos de papel en los que los chicos escriben buenos deseos y que siempre echamos a navegar en el cordón de la vereda los días de lluvia.
Nos quedamos en silencio cuando pasan los loros de chillido verde o los benteveos en contrapunto. Los escuchamos ».
« Que noten las relaciones, los vínculos, entre los lenguajes verbales y no verbales y el silencio, sin enfatizar el dar explicaciones y destacando el carácter provisorio de los hallazgos », eso sería lo esencial para Mirta, que añade: « En el cielo te leen poesía, en el infierno te la explican 1» (texto que escribió como graffiti en la pared del taller un adolescente).
Un día, lee en voz alta un libro de Graciela Montes, Historia de un amor exagerado2. El último capítulo cuenta la preparación de un sobre « exagerado » dentro del que el protagonista decide despacharse a sí mismo como regalo de cumpleaños a su amada. El final del libro queda abierto. La historia « hizo que a los chicos les entraran las ganas de escribir cartas ». Mirta los acompaña entonces en una experiencia de arte-correo con desconocidos – ya que muchos de entre ellos no tienen a quien escribir—con quienes intercambian dibujos, collages. Los primeros en recibir estos objetos son artistas plásticos o diseñadores de libros para niños que aceptaron participar.
En sus correos, los chicos se presentan, cuentan algo de su vida, de sus gustos. Los artistas les responden con letras personales acompañadas de pequeñas sorpresas que incluyen obra original. Por ejemplo, Sofía, de doce años, regresó traumatizada de su casa, a la que va de cuando en cuando, después de una disputa violenta entre sus padres. La madre tuvo que ser internada, la policía lo detuvo al padre. Sofía no habló durante varios días. Escuchemos a Mirta : « Cuando el cartero trajo un sobre a su nombre en el que había un increíble gato-pantera que le estaba dedicado por Juan Lima, recuperó la palabra y me relató lo sucedido. Después le escribió a Juan. El gato fue su talismán durante largo tiempo3. » Les doy también el ejemplo de la joven Yamila, que recibió, del artista Hernán Haedo, una máscara en cuya frente cuatro estrellas formaban la Cruz del Sur ; él le escribió: « Cuando Hernán mira la Cruz del Sur se le ocurre que vos también la están viendo. Y si te ponés la careta para mirarla seguro que él estará allí con vos haciéndote compañía ».
Aquí también, de forma distinta, la lectura está asociada a lo lejano, a un otro que uno encuentra a través de una larga desviación, que va hasta la Cruz del Sur. A veces Mirta Colangelo lleva a los niños a la playa y lanzan botellas con mensajes, para encontrar amigos: « Después de un mes y pico una de las botellas fue hallada en una playa distante de unos 80 km. del Puerto de White, lugar de donde había partido, por una familia que leyó la carta. Y no sólo le contestaron al niño que la había escrito sino que se acercaron hasta el Patro y como Cristian había puesto que le gustaban los chorizos y las naranjas, los trajeron y almorzaron con nosotros. Todavía Cristian mantiene correspondencia regular con la familia. »

¿A quién no le dan ganas, después de leer esto en echar botellas a la mar?

jeudi 4 mars 2010

Una maestra de Chiapas nos comparte su experiencia lectora


Y ese ser maravilloso, ese hombre en potencia ante el cual se doblega la Naturaleza, os ha sido confiado, mejor dicho, os será confiado a vosotr@s...
Josefina R. Aldecoa

COMO LLEGUE A SER MAESTRA
por Jisela Noemí Ortíz Monzon

“Maestra” es una palabra de un gran significado, quizás una utopía, hoy a casi 24 años de servicio todavía creo que nunca llegaré a ser “maestra” en la extensión de la palabra, en el sentido inmenso que encierra el concepto, pues un maestro se va forjando día a día a partir de los fracasos y los aciertos en un largo camino recorrido, enfrentándose diariamente a lo desconocido, a nuevos retos que implica el hecho del continuo desfilar de grupos de niños diferentes que pasan por nuestras aulas con los cuales debemos cumplir la misión que nuestra profesión nos exige. Pero… ¿Como inicié ese recorrido? Es el punto de partida, por el cual estoy ahora aquí escribiendo esta experiencia y creo que fue como un designio, orden, o determinación, un deseo ajeno, tan ajeno que fui haciendo propio, hasta convertirlo en mío, cuando desde la infancia escuchaba la voz autoritaria de mi padre — ¡Tu vas a estudiar para maestra!... —Cuando salgas de la secundaria ¡vas a entrar a la normal para maestros! Bajo esa amenaza, transcurrieron los años de estudio de primaria, secundaria y el gran día llegó, la consigna se empieza a vislumbrar cuando él mismo me acompaña a sacar ficha y a presentar el examen en la Escuela Normal, así inicia esa gran aventura de ser “maestra” tantos recuerdos en la memoria, tantas vivencias que relatar que bien podría estructurar una obra gogoliana, pero no, me dedicaré a relatar lo mas significativo.

En el primer año de servicio ya como maestra de base, me toco trabajar en la selva lacandona, allí si me enfrente a la cruda realidad como dijera Eduardo Galeano “anduve hacia la lejanía, hacia la soledad, donde todo parece cosa del jodido destino” y llegué y vi. Ixcàn, una ranchería en medio de la selva, una escuela que ante mis ojos y mi pobre experiencia no era escuela, 62 niños de diferentes edades y grados que atender, una galera forrada de varas, unos palos y tablas atravesados en el aula para sentarse y escribir y … una soledad inmensa. Esa era la escuela Manuel Acuña de Frontera Ixcàn. El primer día de clase intenté trabajar con todo el grupo de primero a sexto grados, todos amontonaditos en el aula ¡imposible! entonces ese mismo día cité a los padres de familia a una reunión urgente y les propuse que para el día siguiente permitieran que los niños de cuarto, quinto y sexto se presentaran a las 2 de la tarde y los de primero, segundo y tercero de 8:00 a 1:00, todos estuvieron de acuerdo y así se inició mi doble jornada de trabajo por un mismo salario pero eso no era importante porque mi prioridad en ese momento era lograr que los niños aprendieran, poniendo en práctica mis escasas herramientas de trabajo las cuales no recordaba que algún maestro en los 4 años de normal básica me hubiera enseñado.

Fue allí cuando tome conciencia de la necesidad de aprender a enseñar pues en cada jornada de trabajo descubría y aceptaba que “no sabía enseñar” ni mucho menos sabía enseñar a leer a los niños de primer grado y que tenia que buscar ayuda, información, ideas que me permitieran cumplir de manera aceptable mi labor docente ¡Quería llegar a ser maestra! Quiero decirles que para llegar a ser maestr@ es necesario estar concientes de nuestras carencias pedagógicas y tratar de superarlas, pues si te dejas envolver por la rutina llegas a convertirte en un “mercenario” de la educación y eso no es justo ni para ti ni para los niños que pasan por tus manos para recibir educación pues como bien describe Josefina Aldecoa “La joya más preciosa carece de valor si la comparamos con un niño. La planta más hermosa es sólo una pincelada de verdor; la máquina más complicada es imperfecta al lado de ese pequeño ser que piensa, ríe y llora” eso son nuestros alumnos y mientras no tengamos una visión interna, profunda de lo que significa nuestra profesión no nos desempeñaremos con la calidad que requiere nuestra misión.

Así es como inició mi formación personal, incontables autores han pasado por mi vida, de los cuales he retomado saberes que me permiten crecer día a día (Bruno Bettelheim, T. Colomer, Alison Garton, Gloria Hinostroza, Frank Smith, Emilia Ferreiro, Margarita Gómez Palacio, Gerardo Ciriani, Laura Aguirre, Alejandra Pellicer, Sofía Vernon, Miriam Nimerovski…) estoy plenamente convencida que para “llegar a ser maestr@” es importante tener la necesidad de serlo y buscar las herramientas que te permitan un crecimiento profesional, la preparación personal es indispensable, pero mas importante es; ponerlo en práctica en el aula, con los niños, atreverse a desarrollar todo aquello que has aprendido en tu interacción con los libros, con las ideas y experiencias de otros, de los que estudian sobre el aprendizaje de los niños, de los que han puesto en práctica nuevas metodologías y nos comparten sus experiencias exitosas pero también es vital trabajar con ética, profesionalismo y amor hacia nuestros alumnos porque nadie nace sabiendo ni mucho menos los conocimientos les llegan por arte de magia, ni con los años de servicio rutinarios, en soledad, de trabajo individual, es necesario desprendernos de nuestros temores, egoísmos, rutinas, pereza mental y apatía para poder crecer intelectual y profesionalmente para llegar a ser los maestros que nuestra sociedad, nuestros hijos y los niños que son el futuro de nuestro país necesitan.

¿Cómo llegue a ser maestra? Pues de esa manera, preparándome, poniendo en práctica nuevas metodologías y estrategias de trabajo, cometiendo errores y aprendiendo de ellos, atreviéndome a experimentar los nuevas propuestas pero sobre todo actuando con responsabilidad y amor a mi profesión.

Aprendí a descubrir, disfrutar y hacer míos los logros de cada niño, a levantarle su autoestima pues el éxito de cada uno de ellos, es mi propio éxito. En esta profesión no he logrado tener un gran crecimiento económico, pues el sueldo de un maestro de primaria es apenas suficiente para sobrevivir, pero puedo decir que he logrado crecimiento intelectual; mi vida en la docencia se ha llenado de grandes satisfacciones académicas tangibles y todo ello es gracias a los niños que son la inspiración y los precursores de mis grandes logros. A ellos les estaré eternamente agradecida pues ¡me han enseñado a ser maestra!

Jisela Noemi Ortiz Monzon
autobiografia

Jisela Noemi Ortiz Monzon nació en el Rancho Argelia Municipio de Tuzantan del Estado de Chiapas Mèxico, el dìa 6 de julio de 1962 curso la Primaria y secundaria en la ciudad de Huixtla, Chiapas. A los dieciseis años, entro a la escuela Normal para Maestros Dr MANUEL VELASCO SUAREZ en Huehuetan, Chiapas. Ha trabajado en las Escuelas Primarias de Ixcan (selva lacandona), Chacamtel y Santa Martha (Municipio de Ocosingo), y Motozintla, Chiapas. Ha sido integrante del Equipo Tecnico Estatal de Asesores de Rincones de Lectura y del Equipo Tecnico Estatal de Asesores de Salas de Lectura. Ha tenido reconocimiento a nivel Estatal y Nacional por Mejor Estrategia Didactica con la Estrategia denominada “El Comal le dijo a la Olla” convocada por e PRONAP Ha colaborado en la creacion de la secuencia didactica “Cocinando la Escritura” del Banco de Secuencias Didàcticas en linea del Programa Nacional de Lectura a Nivel Nacional.
Con el Apoyo Incondicional de Martha Acevedo y Gerardo Cirianni, publicó escritos de los niños de la Escuela Ignacio Allende, de Motozintla Chiapas, “LOS REYES EN MOTOZINTLA” en el Suplemento Sabatino “ 1,2,3 POR MI ” del periòdico La Jornada

SOBRE LOS LIBROS QUE DAN MIEDO

(imagen de Le Livre des Créatures, reproducida con el amable permiso de su autora, Nadja)
VERSION FRANCAISE EN BAS
Una carta de mi amiga Laura Aguirre Lass de Lamont, sobre mis comentarios al Libro de las Criaturas y en general sobre los libros que dan miedo. Me parece una reflexión acertada y sobre todo, transmite de maravilla su experiencia lectora:

“Hola Lirio, ¿Cómo te va?

“Leí tu correo... y te escribo para decirte que me encanta la maravillosa labor que estás haciendo con los niños. No me imagino la clase de libro extraordinario y terrible del que hablas, aunque supongo que eso es justamente lo que son las historias mitológicas, una mezcla de maravillas y horrores que atrapan la atención de los niños. Cuando yo era pequeña (me refiero a la edad, claro), tenía una especial fascinación por la mitología griega. Se me despertó gracias a una colección de libros que tenía mi mamá en casa, que se llama El libro de Oro de los niños, unos tomos grandes, con pastas gruesas color café; en cada tomo venía un apartado con ese tema y era mi favorito. Me encantaba la historia de Cronos devorando a sus hijos y cómo Zeus se había salvado porque a su padre le dieron una piedra envuelta en pañales en vez de al niño. También me impresionaba la imagen de Artemisa saliendo de la cabeza de Zeus y cómo éste no era un dios “bonito” sino que tenía cara como de viejo loco...
“También había en casa una colección (no completa, por cierto) de libros de TIME-LIFE con temas diversos (los conocerás seguramente) y entre ellos estaba el de la Grecia Clásica. No lo leía pero miraba constantemente las fotografías; me gustaba el alfabeto griego y Furia de Titanes, ¿te acuerdas? Salía Lawrence Olivier, entre otros famoso jolibudienses. Eso me renovó el interés por la mitología griega y consultaba mucho un diccionario mitológico del año de María Conesa pero que me era de mucha “utilidad”. En otro libro aprendí acerca de las siete maravillas del mundo antiguo, las aprendí de memoria (recientemente miré por cable un documental con ese tema y me volví a acordar de aquellos tiempos). Y ya más vieja, me dio por la etimología... sobre todo por las palabras de origen greco-latino y ando con mi libro de Agustín Mateo para arriba y para abajo (el mismo que llevé en la prepa pero que en ese entonces me valía gorro) a falta de un buen diccionario etimológico. Mi chavo me hace burla porque me dice cualquier palabra para que yo le diga de dónde proviene, pero lo hace por fastidiar. En realidad, el mío es puro interés de ama de casa ociosa...
Todo esto te lo cuento porque lo que dices acerca del libro francés que tiene a tu hija sin dormir, me hizo recordar mi propia infancia. No sé cuántos años tiene tu hijita pero es así, justamente como nos “pegan” los libros maravillosos: nos hacen tener pesadillas pero nos atrapan irremediablemente. Es padrísimo además cómo hacemos interrelaciones textuales (se dice así?) relacionando un libro con otro, un libro con alguna experiencia o con una película, etc.

“Mi primer recuerdo de autoestima reparada se remonta a la preparatoria, a la materia de Historia de la Cultura; Ademir Zapata se llamaba el profe. Había que exponer alguno de los temas para obtener puntaje o algo así y yo elegí el de mitología griega o algo relacionado. Entonces desempolvé mis viejos libros de inancia y la preparé muy bien, hasta me felicitó el profe. Pensé (y seguí pensando) que de algo me había servido mi obsesión por este tema. Hoy día, que leo casi de manera perpetua el libro de Mujeres que Corren con los Lobos, siento cómo fue importante para mí una infancia llena de cuentos de hadas e historias fabulosas. Quizá hasta cierto punto me perjudicaron pues sigo buscando príncipes azules, hadas que cumplen deseos, finales felices, etc.

“Bueno, es sólo una reflexión.
Gracias por abrirme el baúl de los recuerdos. Muero de ganas de ver el libro de historias mitológicas. Dale mis saludos a tu hija, díle que los adultos aún sentimos esa mezcla de atracción y horror al leer ciertos libros; a mí me pasó con Ensayo sobre la Ceguera de Saramago. Sólo que yo tuve que dejar de leerlo por un par de semanas, para ahuyentar las pesadillas.

Un abrazo.

Laura Aguirre L.

Laura Aguirre Lass de Lamont es una gran lectora y Promotora de lectura. Instructora en el programa Salas de Lectura de la DGP Conaculta, también realiza dictámenes para importantes casas editoriales de México y América Latina. Por el momento, está muy ocupada con el pequeño Rodrigo, su obra maestra.

Après mes commentaires sur le Livre des Créatures, de Nadja, mon amie Laura Aguirre Lass de Lamont m'a écrit une lettre que je trouve fort intéressante, car elle approfondit la réflexion sur ces livres qui font peur. Je la publie ici, avec son aimable autorisation.

“Salut Lirio, comment ca va?

“J'ai lu ton courrier... et je t'écris pour te dire que j'aime beaucoup le merveilleux travail que tu fais avec les enfants. J'arrive à peine à imaginer le livre extraordinaire et terrible dont tu parles, mais je suppose que c'est ça justement, les histoires mythologiques, un mélange de merveilles et d'horreurs qui attrape l'attention des enfants. Quand j'étais petite (je parle de l'âge, bien sur)
j'avais une fascination particulière pour la mythologie grecque. Cette fascination a été éveillée grâce à une collection de livres que ma mère avait à la maison, Le Livre d'Or des Enfants, de gros volumes reliés en dur, couleur café. Dans chaque volume, il y avait un encart avec ce thème, mon préféré. J'adorais l'histoire de Chronos, dévorant ses enfants, et celle de Zeus, sauvé parce que son père avait reçu une pierre enveloppée dans les couches, à la place du bébé. J'étais également impressionnée par une image d'Artémise sortant de la tête de Zeus, également parce qu'il n'était pas un dieu “joli” mais qu'il avait une tête de vieux cinglé...

“Il y avait aussi à la maison, une collection (incomplète) de livres de TIME- LIFE avec des thèmes divers (tu dois certainement les connaitre); parmi eux, il y avait celui de la Grèce Antique. Je ne le lisais pas vraiment, mais je regardais constamment les photos; j'aimais l'alphabet grec et Le Combat des Titans -tu t'en souviens? Il y avait dans ce film Laurence Olivier, entre autres célèbres hollywoodiens.
“Cela a renouvelé mon intérêt pour la mythologie grecque et je consultais beaucoup un dictionnaire mythologique de l'époque de mes Grands-parents – livre très ancien, mais qui m'était très utile. Dans un autre livre, j'ai connu les Sept Merveilles du Monde Ancien, je les ai apprises par cœur (récemment j'ai vu un documentaire sur ce thème et je me suis rappelé ces temps-là!)

“Un peu plus tard, j'ai aimé l'étymologie... surtout avec les mots d'origine grecque et latine: je promenais partout mon livre d'Agustin Mateo (le même que j'ai eu plus tard au lycée mais alors ce n'était plus aussi important pour moi...) Aujourd'hui, mon copain se moque de moi; il sort n'importe quel mot pour que je lui en dise l'origine, mais il le fait pour m'embêter. En réalité, chez moi, il s'agit d'un intérêt oiseux de femme au foyer...

“Je te raconte tout ceci à cause de ce qui tu racontes sur le livre français qui fait faire des cauchemars à ta fille; cela m'a rappelé ma propre enfance. Je ne sais pas quel âge a ta petite, mais c'est justement comme cela que viennent à nous les livres merveilleux: ils nous font faire des cauchemars, mais ils nous capturent sans remède. C'est génial aussi notre façon de construire des relations inter-textuelles (on dit comme cela?), en mettant en rapport un livre avec un autre, un livre avec quelque expérience ou avec un film, etc.

“Mon premier souvenir de confiance en moi-même, remonte au lycée, la matière était Histoire de la Culture; Ademir Zapata, ainsi s'appelait le prof. Il fallait faire une présentation sur un sujet pour obtenir des points et j'ai choisi la mythologie grecque. Alors, j'ai dépoussiéré mes vieux bouquins de l'enfance et j'ai super-bien préparé ma présentation; j'ai même été félicitée par le prof. J'ai pensé (et continue de penser) que mon obsession pour ce thème m'avait enfin servi à quelque chose. Aujourd'hui, je lis de manière récurrente Les Femmes qui courent avec les Loups et je me rends compte de l'importance d'une enfance comme la mienne, pleine de contes de fées et d'histoires fabuleuses. Bon, peut-être que ça m'a aussi marquée un peu trop, car je continue de chercher des princes charmants, des fées qui accomplissent les désirs, des happy-ends, etc.

“Bon, ceci est seulement un petite réflexion.
“Merci à toi pour me faire ouvrir le coffre des souvenirs. Je meurs d'envie de voir le livre d'histoires mythologiques. Donne mon bonjour à ta fille et dis-lui que nous, les adultes, subissons aussi ce mélange d'attraction et d'horreur en lisant certains livres; cela m'est arrivé avec Essai sur la Cécité, de Saramago. J'ai dû arrêter la lecture pendant deux semaines pour faire fuir les cauchemars.

Je t'embrasse.

Laura Aguirre L.

Laura Aguirre Lass de Lamont est une grande lectrice et Promotrice de lecture. Elle est également Instructrice dans le Programme National de Salles de Lecture de la Direction Générale de Publications de Conaculta (Ministère mexicain de la culture). Elle travaille aussi dans les comités de lecture d'importantes maisons d'édition du Mexique et Amérique Latine.

mardi 9 février 2010

CERVANTES Y GARDUÑO EN ESCUELAS DE NEW JERSEY, E.U.



por Lirio GB.
El Festival Musical de Raritan invitó a mi amiga la pianista Ana Cervantes para su concierto de clausura de ese año 2008. Los guitarristas Michael Newman y Laura Oltman, creadores y organizadores del Festival, acogieron con entusiasmo la idea de un concierto multidisciplinario en el cual ellos mismos interpretarían obras de compositores mexicanos y Ana daría a conocer el proyecto “Rumor de Páramo”, piezas para piano inspiradas en la obra de Juan Rulfo. Yo la acompañaría, leyendo extractos de la obra del genial escritor junto con el poeta David Herrstrom..

Además de su vocación musical, el Festival de Raritan se ha preocupado durante sus 19 años de vida por crear nexos con instituciones educativas, organizando presentaciones y conciertos didácticos. Por eso, además del concierto que tuvo lugar el 31 de mayo de 2008, nos pidieron a Ana y a mí a realizar 3 presentaciones en 3 escuelas primarias y secundarias de la región.

Comparto aquí un fragmento de mi diario de viaje:

El 30 de mayo a las 8 en punto, Michael y Laura pasaron por nosotras al hotel. Mañana casi-de-verano, el clima ideal para trabajar con niños. Cathie, una joven voluntaria del Festival, se adelantaba en cada escuela para verificar que todo estuviera listo: sonido, piano, escenario, proyector.

Visitamos en total 3 escuelas, Three Bridges y Whitehouse, primarias, y Franklin Twp., secundaria.
La señora Di Roberto, supervisora escolar de la zona, estuvo presente en las tres presentaciones.

Cada presentación tuvo un público de 120 a 150 niños. En Three Bridges y Whitehouse sus edades iban de 8 a 10 años. En Franklin los chicos tenían entre 12 y 14 años y eran de 6o a 8o grados (equivalente de sexto de primaria y primero de secundaria en México).

Los maestros habían preparado e impreso un volante con el vocabulario de los poemas que leeríamos e insistieron mucho para que les dejáramos ejemplares de mi libro Historias Naturales para trabajar con él en clase de español. También estaba la letra de la canción que cantaríamos al final. Para el día de la presentación, los niños ya habían estudiado los textos de poemas y canción y estaban listos para la música.

El programa se desarrolló como sigue:

Ana Cervantes interpretó una pieza del español Carlos Cruz de Castro, Vértigo en Comala. Ana preguntó a los niños si conocían el significado de la palabra vértigo y también si sabían cómo se dice en español. La respuesta no se hizo esperar y a partir de es momento hubo un oscilar delicioso entre el inglés y el español...

Leí luego en español un poema de mi libro Historias Naturales (que pueden leer en mi otro blog, liriogb-kitito). El proyector mostraba la ilustración de Albina Muñeca Viviente. Ciertas palabras-clave del poema habían sido estudiadas un día antes por los niños en su clase de español. Los invitamos entonces a decir sus significados y a pronunciarlas en español. Ana leyó con mucha gracia su excelente traducción de este poema al inglés.

Michael y Laura tocaron un movimiento del Raritan Triptych, para dos guitarras, reciente composición de Paul Moravec (quien estaría presente también en el concierto). Hubo una interesante conversación con los niños acerca de la palabra tríptico y de la palabra inspiración, siempre en los dos idiomas. “¿Qué nos inspira para crear? ¿qué inspiró el tríptico de Raritan? Pues ni más ni menos que el río del mismo nombre, que pasa por el poblado de Clinton, sede del festival...

¿Qué inspiró los poemas que seguirían? Antes de leer el poema La Gata esa, les conté la historia de mi casa, de mis gatos y de cómo esas cosas me inspiran para crear. Escuchar lecturas en español y en inglés, aprender y repetir palabras nuevas, ver las imágenes y hacer preguntas ... todo hizo que estas tres presentaciones fueran exitosas y realmente interesantes.

Ana tocó la pieza del mexicano Federico Ibarra, Páramo Pétreo, cuyo tema principal es la obsesión, palabra sobre la cual se trabajó con los niños. Al final de una de las presentaciones, pude escuchar a un niño como de 8 años tarareando distraídamente el tema de esta pieza de Ibarra...

Finalizamos con la canción tradicional mexicana El Tecolote, cuya letra tenían igualmente en sus volantes. Cantamos todos juntos, con gran emoción.

Ana me comentó algo que me gustó mucho después de las presentaciones: que al escuchar la voz viva de un poeta que escribe en español, estos niños se dieron cuenta de que el idioma que estudian en la escuela es algo vivo, algo que sirve para comunicar y no el ente abstracto de los ejercicios de aprendizaje de cualquier lengua extranjera. El tener a un poeta y a músicos en vivo constituye un aporte educativo de primer orden que me hace pensar que experiencias como esta deberían reproducirse en las escuelas mexicanas.

Tenemos tantos y tan maravillosos artistas: músicos, poetas, pintores, autores de libros para niños, teatreros... desempleados, sub-empleados o simplemente empleados en otras actividades económicas... ¿Por qué no invertir en cosas así ? Esto debería ser parte de los programas y de la partida presupuestal de la SEP: la educación por el arte. Urge en este país presa de la barbarie, que en la educación se integren elementos humanistas que nos recuerden precisamente que somos humanos y no simples seres biológicos con vocación venal y consumista. Estoy convencida de que el arte (música, letras, pintura, etc.) nos hacen volcar nuestra energía y nuestra reflexión hacia nosotros mismos y hacia los demás, que son un elemento integral del pensamiento crítico, que hacen que la vida tenga relieve y sentido. Quizá si no se invierte en educación es porque en México se piensa siempre a corto plazo (lo que dura un sexenio...), y que educar es como sembrar una planta: paciencia y cuidado son necesarios. El mediano y largo plazo no forman parte de nuestras preocupaciones. Y a fuerza de querer todo de inmediato estamos quemando la riqueza futura, la posibilidad de que este país, algún día sea algo mejor...

UN LIBRO BELLO Y TERRORÍFICO


(VERSION FRANCAISE EN BAS)

LE LIVRE DES CREATURES
EL LIBRO DE LAS CRIATURAS
por NADJA
(Ed. L'École des Loisirs, Paris, 2000).
« Les enfants, ce sont les mêmes,
à Paris ou a Gottingen… »

Barbara

Pocos libros han provocado en tan poco tiempo tal explosión de sentimientos (o debiera decir de sensaciones?)

La edición es muy bella y elegante; la portada esgrime un misterio: de quién es este libro? De qué trata? Por qué tan pocos indicios, de entrada? Las segunda y tercera de cobertura son negras y sólo al entrar de lleno en el libro encontramos a la autora y a sus personajes.

Después, el abismo. Entramos en la penumbra sólo iluminada por la calidad brillante de la pintura al pastel. Todos los que pintan saben que hacer surgir la luz a partir de un soporte oscuro es particularmente complicado. El efecto dramático de esta técnica es muy difícil de controlar, pero nuestra autora-ilustradora lo sabe hacer a la perfección.

El texto accompaña los dibujos de manera magistral: es claro, conciso y conserva la esencia poética de las ilustraciones. Cada página doble se consagra a una criatura mágica: a la izquierda el texto, a la derecha la imagen. Las « criaturas » son seres fantásticos provenientes de todas las culturas, de todos los tiempos. Geografía, etnología, sueño... Aparecen por orden alfabético y se deslizan ante nuestros ojos como tantos recuerdos sublimes o terribles: elfos, ángeles, un magnífico vampiro, el invisible Djinn… Algunos nos son familiares; otros, desconocidos, despiertan en nosotros la más grande fascinación.

Cuando este libro llegó a mi Sala de Lectura, mi hija Nina, que entonces tenía ocho años, se enganchó de inmediato. Eran las 3 de la tarde y según me dijo su papá, lo recorrió y leyó con gran placer. Por la noche, al mirarlo conmigo, su actitud fue más reservada. Lo hojeó con más cuidado. Sólo en ese momento me confesó que el libro la había impresionado mucho y que temía tener pesadillas. Amaneció bien protegida, en nuestra cama, entre su padre y yo.

Sin embargo, lo primero que pidió al levantarse fue EL LIBRO. Quería llevarlo a la escuela y enseñarselo a sus amigos. Mostró pues en su salón el libro e hizo la traducción de algunas partes.
Y en la escuela, tuvo igualmente el efecto de una bomba. Esa tarde, en la Sala de Lectura, los niños sólo querían ver ese libro. Un pequeño grupo se instaló en un rincón y lo miró prolongadamente: se escuchaban comentarios de sorpresa.

Hay que precisar que, en la cultura rural del centro de México, los espíritus, los muertos, los fantasmasa, los animales mágicos maléficos o benéficos, son moneda corriente y que esta pequeña comunidad guanajuatense no es la excepción. Recordemos además que, en todas las ciudades coloniales mexicanas, existe una fuerte tradición de leyendas, relacionadas con frecuencia a tratos con la Inquisición, a asuntos sangrientos...

Es quizá por esto que la reacción de los niños fue tan intensa y estuvo tan cargada de sentmientos contradictorios: miedo, placer, estremecimientos y visiones.

Lo que escribió una niña de 8 años:
« Creo que «El libro de las Criaturas» es un libro muy bueno aunque en ciertos aspectos da miedo. Creo que este libro es casi como el diablo, bello de día y terrible de noche. Pienso que el libro está muy padre porque me encantan la mitología y las criaturas fantásticas; me gustaría tener otros libros sobre las criaturas extrañas. Este es un libro que da miedo en la noche y que de día es fantástico".

LE LIVRE DES CREATURES
PAR NADJA
(L'École des Loisirs, 2000)
« Les enfants, ce sont les mêmes,
à Paris ou à Gottingen… »

Barbara

Peu de livres ont provoqué en si peu de temps une telle explosion de sentiments ( devrais-je dire de sensations ?)
L’édition est fort belle et élégante et la couverture recèle un mystère : de qui est ce livre ?
Qu’est-ce que c’est ? de quoi parle-t-il ? pourquoi si peu d’indices sur la couverture ?

Les pages de garde sont noires et ce n’est qu’en les tournant que l’on retrouve l’auteur et son propos.

Après, c’est l’abîme ; on entre dans une pénombre, éclairée seulement par la lumière éclatante des pastels. Tous ceux qui font de la peinture savent que faire sortir la lumière à partir du noir est particulièrement difficile. L’effet dramatique de cette technique est délicat à contrôler, mais l’auteur sait le doser parfaitement.

Le texte accompagne magnifiquement les dessins : il est clair, concis, et garde l’essence poétique des illustrations. Chaque double page est consacrée à une créature magique : celle de gauche au texte, celle de droite à l’image.
Les « créatures » sont des êtres fantastiques qui viennent de toutes les cultures, de tous les temps. Géographie, ethnologie, rêve… Ils apparaissent par ordre alphabétique et se glissent dans nos yeux comme autant de souvenirs sublimes ou terribles : des elfes, des anges, un magnifique vampire, l’invisible Djinn… Quelques-uns nous sont familiers, d’autres, inconnus, éveillent en nous la plus grande fascination.

Quand ce livre est arrivé, ma fille Nina (8 ans) a été accrochée tout de suite. Il était 3 heures de l’après-midi et, d’après son père, elle l’a parcouru et lu avec un grand plaisir. Le soir, en le regardant avec moi, son attitude a été plus mitigée. Elle a aimé le feuilleter, mais avec une certaine réserve. Ce n’est qu’au moment de dormir qu’elle m’a avoué que le livre l’avait impressionnée et qu’elle craignait de faire des cauchemars. Le jour l’a trouvée bien protégée, entre son père et moi, dans notre lit.

Cependant, la première chose qu’elle a demandée en se réveillant a été LE LIVRE, pour l’emporter à l’école et le montrer aux copains. Elle a montré fièrement le nouvel arrivage et fait la traduction oralement.
A l’école il a fait également l’effet d’une bombe. Cet après-midi là, à la Salle de Lecture, les enfants ne voulaient voir que celui-là. Un petit groupe s’est installé dans un coin et l’a regardé longuement, en faisant des commentaires étonnés.

Il faut préciser que dans la culture rurale du centre du Mexique, les esprits, les morts, les revenants, les animaux maléfiques ou bénéfiques sont monnaie courante, et que cette petite communauté de San Isidro n’est pas une exception. De plus, toutes les villes coloniales ont une forte tradition de légendes liées souvent à l’Inquisition, et parfois sanglantes.

C'est peut-être pour cela que la réaction de ces enfants a été si forte et si pleine de sentiments contradictoires.

Critique d'une petite fille (8 ans)
« Je crois que le « Livre des Créatures » est un livre trop réussi qui par certains aspects fait peur. Je crois que ce livre c’est presque comme le diable, qui est joli par le jour et terrible par la nuit. Je pense que le livre est super parce que j’adore la mythologie et les créatures fantastiques ; j’aimerais avoir plus de livres sur les créatures étranges. Ce livre est une chose qui fait un peu peur dans la nuit et le jour c’est fantastique… »

mardi 19 janvier 2010

NOTICIAS, LIBROS E IMÁGENES DE UN CONTINENTE LEJANO




por Lirio GB

(English version below/version francaise en bas)

Jean-Pierre llega al taller con un gran sobre amarillo y me dice:
-Adivina de dónde viene”
-¿De Francia?
-Wrong continent!
-¿De EU?
-Wrong continent!
-¿De Africa?
-Wrong continent!
¿No vendrá de...Oceanía? (lo digo al azar)
-Right Continent!!!!

El enorme sobre/paquete lleva un timbre postal de Brunswick South, Australia, sellos de aduana y de correo aéreo. El remitente: Shaun Tan. Visiblemente, es la respuesta a la carta que le mandé hace algunos meses, reportándole lo que hice en mi taller de lectura del Tutelar con los jóvenes detenidos y su libro The Arrival, maravilla de maravillas. (Véase registro de esta sesión en la entrada del 18 de agosto 2009)

Abro el sobre con la impaciencia de un niño abriendo un regalo de navidad. Y en efecto, es un hermoso regalo: Cuentos de la Periferia, uno de sus libros recientes en su edición española, una imagen firmada (la de la portada de The Arrival) y una cartita en la que con su escritura serena y regular, me dice lo siguiente:

“Estimada Lirio:
“Gracias por tu carta y por el registro de los trabajos de los estudiantes de tu taller en DGRSA (Tutelar)... Encontré tus notas fascinantes. Me sorprende pensar que este libro creado en mi recámara-estudio en el Oeste de Australia pueda tener efectos tan intensos y de tanto valor. Como gente, estamos todos hechos del mismo material, y aún así nos encontramos en la otredad...”

La otredad. El otro. El que se parece a mí y a la vez es tan diferente. Cuántas emociones pasan por mi cabeza y por mi corazón. Pienso en el espléndido trabajo de este autor, en el camino recorrido por este paquete, en los escritos de los chicos del Tutelar, en el extraordinario poder del arte para atravesar fronteras e idiomas, para igualarnos en la experiencia vital.

El ejemplar de Cuentos de la Periferia está dedicado a mí y a mis estudiantes. Cómo quisiera ir a leerlo al Tutelar, ahora que mi taller allá ya no existe. Me consuelo pensando que lo puedo leer a los niños de San Isidro, lo cual hago dos días después. La sesión, que detallaré en un artículo aparte, no pudo ser más interesante: al ver el sobre hicieron muchas preguntas sobre Australia, expresando el deseo de que les leyera todo el libro. Leí la primera historia en dos salones y en uno narré el Cuento del Abuelo mostrando las enigmáticas ilustraciones. Un niño me preguntó “si las cosas del libro en realidad sucedían en Australia”!

La impresión fotográfica está firmada, numerada y dedicada. Mi amiga, la pianista Ana Cervantes, quien me ayudó a revisar la traducción del registro y escribió a su vez una carta a Shaun, recibió una similar.

Pienso en lo afortunada que soy de conocer a autores tan excepcionales, y de tener intercambios tan interesantes con ellos. También es maravilloso el poder reflejar de alguna manera la importancia de su trabajo, por medio del contacto directo con los lectores. Ya había recibido antes material de Francia, Alemania, España, pero ahora...¡Australia!!! So far... and yet so near!!!

NEWS, BOOKS, AND IMAGES FROM FAR AWAY
(Thanks to Ana Cervantes for helping me with English translation!)

Jean-Pierre arrives enters my studio with a big yellow envelope. He says:
-Guess, where does this comes from”
-From France?
-Wrong continent!
-From the US?
-Wrong continent!
-From Africa?
-Wrong continent!
- Could it be from...Autralia? (A shot in the dark)
-Right Continent!!!!

The huge envelope bears postage stamps from Brunswick South, Australia as well as the other seals of customs and air mail. The sender: Shaun Tan. It is the answer to the letter I sent him some months ago, reporting to him what we did in my reading workshop with his book The Arrival, with the teenagers of the Detention Center. (See my blog entry of august 18th 2009)

Impatient as a child on Christmas Day, I open the envelope. And yes, it is a wonderful present indeed: Tales from other Suburbia, one of his recent books, in its Spanish edition, so my students can use it (he thought of everything). There is also a reproduction of the cover of The Arrival and a short message written with his serene and even hand:

Dear Lirio:
Thank you for your letter and record of student responses to your workshop at DGRSA (Tutelar)...
I found your notes fascinating- I'm amazed to think that this book created in my bedroom-studio in Western Australia can have such far-reaching effects and value. As people, we are all made from the same material, yet also find ourselves in otherness...”

Otherness, what a beautiful world. The other. The one who is like me and at the same time so different. Many emotions go through my mind and through my heart. I think about the outstanding work of this author, about the long voyage of this envelope, about the writings of the kids from the Detention Center... and about the extraordinary power of art to cross countries and seas and borders and connect us through life experiences.

The books is signed too, addressed to me and to my students. How would I like to be able to work with it at the Detention Center, but now my workshop doesn't exist anymore... My consolation is that I will be able to read it to the children in the primary school in my village, which I visit the following Friday. The session, which I will relate in another article, couldn't be more fascinating: they looked at the envelope and made lots of questions about Australia, wishing that I could read the whole book to them. I read the first story in two classrooms and in the last one, I narrated the story of the grandfather, showing carefully the enigmatic illustrations. A boy asked me “if the things contained in the book really happened in Australia!”

The print is signed, , numbered, dedicated especially to me! My friend, pianist Ana Cervantes, who helped me to review the translation of the text I sent to Shaun, and who also wrote a letter to him (like me, enchanted by his book), received a similar print.

I think about how lucky I am, knowing such exceptional authors, having such interesting interactions with them, being able to extend the reach of their work, through my closeness to certain readers. I had already received material from France, from Germany, and from Spain, but now...Australia!!! So far... and yet so near!!!

NOUVELLES, LIVRES ET IMAGES VENUES DE LOIN
(Merci à JP Buono pour m'aider dans la révision de la traduction francaise!)

Jean-Pierre arrive à l'atelier avec une grande enveloppe jaune, et me demande:
-Devine d'où ça vient?”
-De France?
-Wrong continent!
-Des Etats-Unis?
-Wrong continent!
-D'Afrique?
-Wrong continent!
-Cela ne vient pas... d'Océanie? (je dis ça au hasard)
-Right Continent!!!!
L'énorme enveloppe (presque un paquet) porte un timbre de Brunswick South, Australie, et aussi des cachets de douanes et de courrier aérien. L'expéditeur: Shaun Tan. Visiblement, il s'agit de la réponse à la lettre que je lui avais envoyée il y a quelques mois, lui racontant ce que j'avais fait avec son livre The Arrival dans mon atelier de lecture avec les jeunes du Centre de Détention. (Voir registre de cette séance dans l'entrée de ce blog, 18 aout 2009)

J'ouvre l'enveloppe avec l'impatience d'une gamine à Noël. Et en effet, il s'agit d'un cadeau, et très beau: Contes de la Périphérie, un de ses livres récents, dans son édition espagnole, une image de la couverture de The Arrival et une petite lettre, dans laquelle, d'une écriture sereine et régulière, il me dit ce qui suit:

“Chère Lirio:
“Merci pour ta lettre et pour le registre des travaux des étudiants de ton atelier DGRSA (Centre de Détention)... J'ai trouvé tes notes fascinantes. Je suis surpris de penser que ce livre, créé dans ma chambre-atelier à l'ouest de l'Australie puisse avoir des effets d'une portée si intime si précieuse. En tant que personnes, nous sommes tous fait du même matériau, et malgré cela, nous nous retrouvons dans l'altérité”.
L'altérité, l'autre. Celui qui me ressemble et qui est à la fois si différent. Beaucoup d'émotions passent par ma tête et par mon cœur. Je songe au splendide travail de cet auteur, au chemin parcouru par ce paquet, aux écrits des jeunes détenus, et aussi au pouvoir extraordinaire de l'art pour traverser les frontières et les langues qui nous rend égaux finalement devant l'expérience vitale.

L'exemplaire des Contes de la Périphérie porte une dédicace pour moi et pour mes étudiants. J'aimerais tellement pouvoir le lire dans mon atelier du Centre de Détention, qui n'existe plus... Je me console en pensant que je pourrai le lire aux enfants de l'école de mon village, chose que je fais le vendredi d'après. La séance, que je raconterai de façon détaillée dans un article à part, fut passionnante. Dès qu'ils ont vu l'enveloppe et le livre, ils se sont mis à poser plein de questions sur l'Australie, et à me demander de leur lire le livre en entier. J'ai lu le premier conte dans deux classes, et dans la dernière, j'ai raconté Le Conte du Grand-père, en montrant avec soin ses images, si énigmatiques. Un enfant a même demandé “si les choses racontées dans le livre se passaient pour de vrai en Australie”!

La litho est signée, numérotée, également dédicacée. Ma copine, la pianiste Ana Cervantes, qui m'a aidé à réviser la traduction du registre envoyée à Shaun, lui avait aussi écrit une lettre, impressionnée comme moi par l'intensité de The Arrival. Elle a reçu une litho similaire.

Je pense à ma grande chance: ces dernières années, j'ai connu des auteurs exceptionnels et j'ai eu des échanges privilégiés avec eux, ayant aussi la possibilité de refléter l'importance de leur travail, par mon contact régulier avec les lecteurs. J'avais déjà reçu du matériel de France, d'Allemagne, d'Espagne, mais maintenant...d'Australie!!! So far... and yet so near!!!

REFLEXIONES SOBRE UN PREMIO DE POESÍA... Y SOBRE LA POESÍA EN GENERAL


Lirio GB
Durante los 15 años que viví en Francia escribí mucho. Para mí. Para no perderme. Para conservar mi idioma y acordarme de quien soy. Nunca escribí en francés (aunque curiosamente ahora empiezo a hacerlo, traduciendo mis artículos, que no mis poemas). Durante esos años publiqué poquísimo, apenas uno o dos poemas en La Jornada y en otras revistas, por medio de algún amigo en México. Aparte de Rimbaud, no leí a muchos poetas. Y sin embargo, la poesía no murió en mí. Estuvo siempre allí, como un centro, como el núcleo ardiente de un planeta, alimentada por la pintura, la danza, la música y la arquitectura que absorbí durante esos años… A mi regreso a México, en el 98, se reanudaron las publicaciones y con ellas, ese diálogo interrumpido entre el trabajo privado y la luz pública. Lo cual me encanta.
Sin embargo, un elemento todavía más importante para un nuevo acercamiento íntimo e intenso a la poesía, fue mi trabajo como coordinadora de un taller de lectura en un centro de detención para adolescentes. Al buscar desesperadamente obras que pudiesen interesar a esos chicos, me acerqué a nuestros grandes autores para a mi vez, acercarlos a ellos. Autores que no leía desde mi adolescencia salieron de nuevo al ruedo, ahora para enfrentarlos a jóvenes que poco o nada habían leído. Y fue allí donde me di cuenta de que no sólo había una gratificación enorme en ver a mis alumnos interesarse en Sor Juana, en Quevedo, en Octavio Paz, en García Lorca, sino también la afirmación de que “la inútil poesía” esta viva y es necesaria. Los momentos vividos en ese taller (y recientemente en lecturas poéticas con niños de la primaria de mi comunidad) confirmaron en mi convicción de ser poeta.

Seguir escribiendo. ¿para qué? ¿para quién? Es una botella tirada al mar… Michèle Petit me envió un texto sobre un taller en Bahía Blanca, Argentina, en el cual Mirta Colangelo, la coordinadora, hacía leer y escribir poesía a niños en situación de gran pobreza, y también les animaba a realizar actos poéticos, al estilo de los surrealistas. Uno de ellos fue el tirar botellas al mar. Pues bien, algunas de esas botellas fueron encontradas por personas que vivían a ochenta o cien kilómetros de allí, y que tomaron contacto con los niños y se reunieron a comer con ellos. ¿No es una historia maravillosa que simboliza bien lo que es la poesía?

Un recuerdo vívido y conmovedor: la palabra de Efraín Huerta, de Nicolás Guillén, de José Gorostiza llegando a un chico del centro de detención al que habían atiborrado de calmantes y que se encontraba en un estado de casi sonambulismo… su reacción a mi lectura, su mirada, por la cual yo supe que él sabía … Experiencias como esta no pueden sino animarme a seguir escribiendo, a pensar que lo que escribo llegue a alguien, le de ideas, le haga reír y lo conmueva, le abra puertas o en su defecto, “deje abierto un tragaluz por donde combaten los ángeles”, según la acertada expresión de Luisa Futoranski.
Por todo lo anterior, haber ganado el Premio Nicolás Guillén me honra, me motiva y me hace recorrer esa geografía compleja que abarca los países de Centroamérica y del Caribe. Me hace soñar y me hermana con todos esos poetas que como yo, siguen produciendo y combatiendo, aún en condiciones adversas.
Quise compartir esto con todos Ustedes.